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<title>IPO - Secuestro</title>
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<description>International Peace Observatory</description>
<pubDate>Sun, 28 Jul 2013 20:54:10 GMT</pubDate>

<item><title>Intento de desaparición de defensora de derechos humanos en el sur de Bogotá D.C.</title>
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<![CDATA[<div dir="ltr">	<p>La Corporación Claretiana Norman Pérez Bello y la Asociación de Mujeres Demócratas por la Paz y los Derechos de las Mujeres Colombianas (<span class="caps">ASODEMUC</span>), denuncian ante la comunidad nacional e internacional y ante las organizaciones sociales y de derechos humanos los siguientes hechos que, leídos en relación a la manera sistemática como ha sido perseguida, inicialmente por el Ejercito Nacional,  evidencian el grave peligro al cual se ve expuesta la señora Carmen Leonor Roa, defensora de derechos humanos y dirigente social.</p>

 <span class="caps">HECHOS</span>

 La defensora de derechos humanos venía siendo víctima de persecución, asedio; el día 25 de Julio de 2009, siendo las 9:10 de la mañana, la señora <span class="caps">CARMEN</span> <span class="caps">LEONOR</span> <span class="caps">ROA</span>, salió de su casa a la sastrería del barrio La Estancia, en Bogotá, a recoger unos pantalones, y como a unas 3 o 4 cuadras de la casa, un hombre alto, delgado, de tez morena, cabello crespo, ojos negros, la cogió por el cuello de la chaqueta, luego de la cintura, tratándola de arrastrar, y al mostrar resistencia ante el ataque, le dio una patada en la pierna derecha. Mientras la agredía físicamente, le gritaba “gran puta, se acuerda de su querido picudo”, haciendo referencia al río donde fue asesinado Arnoldo, su esposo, en el año 2005, víctima de Ejecución Extrajudicial.

 Después, otro hombre que venía por la misma acera le dijo “no sea canalla, a las mujeres no se les pega”; el agresor lo ignora y el señor hace que cruza y luego lo coge por la espalda, Carmen Leonor puede librarse y sale corriendo hacia un almacén, donde se espera unos 10 minutos. “Esto significa una desestabilización por completo, y el retorno de una inseguridad que parecía no ausentada”, manifiesta la señora Carmen Leonor Roa ante esta agresión que representa una clara amenaza a la vida e integridad de ella y de sus hijos.

 1.  <span class="caps">ANTECEDENTES</span>

 En la vereda La pradera, municipio de Puerto Caicedo, inspección Arizona (departamento del Putumayo), el día 23 de enero de 2005, el señor <span class="caps">ARNOLDO</span> <span class="caps">NARANJO</span> RAMÍREZ, esposo de la señora <span class="caps">CARMEN</span> <span class="caps">LEONOR</span> <span class="caps">ROA</span>, salió en horas de la mañana junto a uno de sus trabajadores llevando una mula con el propósito de llevar una carga de chontaduro a unos cerdos. Cruzando el río Picudo, miraron al otro lado el ejército que salía dentro de los matorrales. Cuando ellos estuvieron en el lugar donde se encontraban estos, a Arnoldo, de un golpe lo tiraron al piso y lo siguieron golpeando con una peinilla que él llevaba. Al trabajador lo dejaron libre en horas de la tarde, pero a él si se lo llevaron. Al otro día, en las noticias, exactamente por la emisora del ejército, daban un informe acerca de un guerrillero de las <span class="caps">FARC</span> del Frente 32, dado de baja, cuyo nombre responde a <span class="caps">ARNOLDO</span> <span class="caps">NARANJO</span> RAMÍREZ.

 Al siguiente día, la señora <span class="caps">CARMEN</span> <span class="caps">LEONOR</span> se encontró con el trabajador en horas del medio día y él le informó sobre lo sucedido con <span class="caps">ARNOLDO</span>, diciéndole, entre otras cosas, que el ejército preguntaba por ella de manera insultante, ante lo cual doña Carmen decidió realizar la denuncia; sin embargo, dadas las condiciones de la región, solo pudo salir a colocar la denuncia hasta junio del 2005. La Corporación <span class="caps">REINICIAR</span> informo a la procuraduría y tras ello fueron llamados a las declaraciones.

 La señora Carmen regresó a la finca en el mismo mes de Julio, ubicándose en la casa de una amiga que vivía cerca, pero como a los 4 o 5 días de estar allí, llegaron tropas del Ejército preguntando por ella de manera vulgar y grosera, tratándola también de guerrillera. Afortunadamente, ella en esos momentos había ido a su finca a inyectar una vaca, y un joven amigo corrió y le avisó que la estaban buscando: estando con su hijo de 7 años, tuvieron que atravesar selva hasta llegar donde un amigo de una vereda más abajo. Allí se quedaron hasta que el ejército salió de la vereda, y después de ello se devolvió hasta la casa de su amiga, donde ésta y su esposo le relataron los hechos. Por todos estos sucesos, decidió que, al no haber garantías para su vida ni su integridad, era  más conveniente viajar a San Vicente del Caguán, estando allí hasta el año 2007, cuando se desplazó hacia la vereda La Carmelita, municipio de Puerto Asís.

	<p>Viviendo allí, y para darle continuidad al proceso por la muerte de su esposo, hizo contacto con una doctora del <span class="caps">CTI</span> de la Fiscalía y se citó con ella en Florencia; pero al salir hacia Puerto Asís, donde por lo largo del viaje se quedó en la casa de una cuñada. Al otro día entró su sobrina muy asustada y le dijo: “Tía, piérdase que la van a levantar”,que la van a matar”, a lo que Carmen preguntó por quien le había dicho eso, y ella le respondió que unos hombres en la calle. La señora Carmen, ante este peligro, se dirigió inmediatamente al <span class="caps">CTI</span> de Puerto Asís, donde colocó la denuncia, cosa que no tomaron en cuenta aquí, pero ante lo que la doctora desde Florencia hizo gestiones para que me sacaran escoltada hasta Puerto Caicedo. El comandante Alberto Blanco dijo que los carros estaban ocupados, y que se demoraban “un resto”. Ellos se fueron a almorzar, y entonces ella decidió tomar un taxi e irse para la ciudad, llegando a Florencia a cumplir la diligencia.</p>

	<p>Después de realizada la denuncia, tuvo que viajar hacia Bogotá, realizando la denuncia como desplazada, pero ante lo que no recibió apoyo inmediato, y al enfrentar una situación tan difícil, resolvió retornar al mes a su finca. Esto fue en el mes de mayo de 2008; pero el 25 de agosto del mismo año, estando en Puerto Asís, dos hombres en una moto la llamaron por su apellido, se le acercaron, bajándose el sujeto que estaba en la parte de atrás y le dijo: “Hijueputa, súbase a la moto”; ella siguió caminando, mientras ellos seguían gritándole insultos y llamándola. Luego de ello, el que estaba manejando le dijo “Déjela Gúevón, ya sabemos que está aquí”. Ante ello, doña Carmenza optó por ir a la personería, y colocar la denuncia. La personera comenzó a hacer gestiones con la Alcaldía y la Cruz Roja para su salida de allí. De esta manera la Cruz Roja Internacional, le da el pasaje para la ciudad de Bogotá, donde se encuentra residiendo actualmente.</p>

	<p>Estando en la capital, en el mes de marzo del presente año, una señora desconocida se baja junto con ella de la buseta y le dice “Pilas, regrésese que la están siguiendo”. Ella informó a los abogados, y lo informó también en la Fiscalía en la ciudad de Cali,  donde recibió los restos de su esposo después de 3 años, en los que se dio una larga lucha por recuperar no solo los restos de Arnoldo, sino también por defender todos los derechos de Arnoldo, los suyos y los de toda su familia.</p>

 2.    <span class="caps">DERECHOS</span> <span class="caps">LESIONADOS</span>

 Los hechos anteriormente mencionados constituyen  un grave atentado contra la vida, la integridad física, la tranquilidad, la libre movilidad, y los derechos fundamentales de Carmen Leonor Roa.

	<p>Implica no garantías para los líderes sociales y defensores de derechos humanos.</p>

 <span class="caps">SOLICITUDES</span>

	<p>Reiteramos la preocupación por la vida, la integridad física, la libertad, la movilidad y todos los derechos fundamentales de doña Carmen Leonor, así como los de sus hijos. Es deber del Estado velar por el goce pleno de todos estos derechos, y desde luego, tomar las acciones pertinentes cuando pudieran verse amenazados, máxime, cuando ha hecho las veces de victimario.</p>

 Exigimos que el Estado colombiano garantice el ejercicio de la defensa de los Derechos Humanos, así como el trabajo de las organizaciones sociales y de mujeres; ámbitos en los cuales se viene desempeñando doña Carmen Leonor.

 Atentamente,

 CORPORACIÓN <span class="caps">CLARETIANA</span> <span class="caps">NORMAN</span> PÉREZ <span class="caps">BELLO</span>

 <span class="caps">ASODEMUC</span></div>

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<pubDate>Thu, 30 Jul 2009 22:42:50 GMT</pubDate>
<dc:creator>lsd</dc:creator>
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<item><title>INGRID dei miracoli QUASI UNA VISITA DI STATO PER BETANCOURT CHE ARRIVA OGGI IN ITALIA</title>
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<![CDATA[<div dir="ltr">	<p>Sei anni nella selva a invocare la Madonna e a leggere la Bibbia, l&#8217;unica pubblicazione consentita dal rigore guerrigliero. Poi, a luglio, la liberazione, lo sbarco in terra europea, i festeggiamenti con Sarkozy e la Legion d&#8217;Oro, la visita a Lourdes. Domattina l&#8217;udienza con Benedetto <span class="caps">XVI</span> a Castel Gandolfo e il pomeriggio una preghiera in San Pietro. Così Ingrid Betancourt conclude il suo pellegrinaggio di ringraziamento per l&#8217;Operazione Scacco nella selva del Guaviare che, per come è stata raccontata, appare un miracolo da ascrivere, come sostenne allora anche il presidente Alvaro Uribe, «all&#8217;intervento dello Spirito Santo e alla protezione di nostro Signore e della Vergine, in tutte le sue espressioni».<br />
Domani, martedì e mercoledì, prima a Roma e poi a Firenze, ci sarà anche spazio per i riti civili: conferenze, incontri, altre chiavi di varie città, il Giglio d&#8217;Oro. Questa sera invece cena con Walter Veltroni, che prese a cuore la sua tragedia quasi più degli stessi francesi. In Campidoglio Ingrid abbraccerà il suo successore neo-fascista Gianni Alemanno (nessun problema, in Colombia ha abbracciato di peggio). E poi di corsa, tra gli altri, da Napolitano, Frattini e Fini, fresco di una marachella marina nell&#8217;isola di Giannutri: un delitto per gli ecologisti, ma l&#8217;ex leader di Oxigeno Verde nemmeno ne sarà informata. In un paio d&#8217;occasioni sarà accompagnata da giornalisti fuori dal coro, come Gianni Minà e Maurizio Chierici, che non solo hanno ben presente cosa succede in Colombia ma anche ben integra l&#8217;onestà intellettuale per evitare che il passaggio in Italia della Betancourt si trasformi in uno show di bagattelle sui film in lavorazione a Hollywood o di gossip sulla sua incerta vita sentimentale (come hanno già anticipato alcuni giornali).<br />
Ma soprattutto che non si deformi la realtà della Macondo latino-americana. Il rischio c&#8217;è. Se le luci della ribalta fossero solo su di lei e il suo dramma, come vorrebbe l&#8217;informazione-spettacolo, la Colombia apparirebbe un campo di battaglia tra Bene e Male, buoni e cattivi. Dove la «buona» per eccellenza, meritevole di ogni onorificenza fino al Nobel della pace, sarebbe lei, vittima di un crimine ingiustificabile che le ha portato via sei anni di vita. E su questo non ci piove. E poi, certo, anche gli altri sequestrati e prigionieri di guerra, di cui però a nessuno è mai importato niente, non essendo mezzo francesi e nemmeno ricchi, famosi e colti. E buoni sarebbero anche gli «agenti del miracolo»: Uribe, il generale Mario Montoya e l&#8217;esercito colombiano.<br />
E il Male, i cattivi sarebbero i loro nemici. Le Farc innanzi tutto, ladri di sei anni della vita di Ingrid, carcerieri anche un po&#8217; polli che si sono fatti fregare il loro più prezioso bottino umano, sotto il naso e a quel modo. E anche su questo non ci piove. Ma anche i loro amici, veri o presunti, come i presidenti del Venezuela e dell&#8217;Ecuador, Hugo Chávez e Rafael Correa, che si sono spesi per una trattativa che avrebbe liberato, oltre a Ingrid, altre centinaia di sequestrati e prigionieri di guerra, rappresentando un segnale di pace in un paese da quasi mezzo secolo in guerra. E poi anche la deputata liberale Piedad Córdoba che adesso rischia la galera per aver fatto da mediatrice, su richiesta dello stesso Uribe. Ma soprattutto per apparire, insieme con Chávez e Correa e molti altri, negli onnicomprensivi computer recuperati incolumi (altro miracolo) accanto al cadavere del numero due delle Farc, Raúl Reyes, bruciato dai missili nel suo accampamento di fortuna della selva ecuadoriana il primo marzo. Guarda caso, proprio quando stava definendo, con degli emissari francesi, gli ultimi dettagli della liberazione di Ingrid.<br />
Se è inevitabile che le sceneggiature dei film in lavorazione a Hollywood necessitino di semplificazioni e ritocchi, la realtà dovrebbe essere descritta per quella che è. E così anche i protagonisti della vicenda.<br />
Cominciamo dai buoni. Da Ingrid, alla quale va tutta la stima e la solidarietà per quanto ha sofferto, e la comprensione per ciò che ha detto o fatto, anche quando era sotto effetto del «nirvana» della liberazione (parole sue). Sarebbe da stupidi rimproverarle alcuni abbracci e affermazioni, ma va ricordato che il «grande e buon presidente» che l&#8217;ha liberata è colui che, a costo della sua incolumità, ha frustrato consapevolmente, durante i suoi anni di prigionia, ogni tentativo precedente pur di non intavolare una trattativa con chi la deteneva.<br />
Nella lettera alla madre Yolanda, che nel novembre scorso commosse il mondo e nella quale si augurava che un giorno i colombiani diventassero «meno individualisti e indifferenti e più solidali», Ingrid nominò e ringraziò un centinaio di persone, ma non spese una sola parola per Uribe. Allora era forse d&#8217;accordo con la madre che arrivò a chiedersi se Uribe «avesse un cuore» e perfino a confessare di essersi opposta a che Melanie e Lorenzo, i figli di Ingrid, vivessero in Colombia «per timore che lui, il suo esercito e i suoi paramilitari li perseguitassero». I sentimenti possono cambiare, ma rimane il fatto che la rielezione di Uribe, per Ingrid «molto positiva», è stata resa possibile dal sostegno elettorale di boss narco-paramilitari e da una compravendita di voti che ha provocato uno scandalo.<br />
Passiamo al generale Mario Montoya. Se avesse conosciuto il suo curriculum, la Betancourt l&#8217;avrebbe abbracciato un po&#8217; meno caldamente. Secondo vari documenti dell&#8217;ambasciata Usa a Bogotà, del dipartimento di Stato, della Cia e le confessioni di alcuni paramilitari (l&#8217;ultima, una ventina di giorni fa, di «Diomedes» del Bloque Mineros delle Auc), dov&#8217;è passato Montoya da trent&#8217;anni a questa parte, sono cresciuti squadroni della morte e fosse comuni.<br />
Passiamo ai cattivi. E&#8217; indubbio che le Farc detengano quasi il monopolio di un delitto spregevole come il sequestro di civili, per fini politici o estorsivi poco importa (cosa diversa è catturare nemici in battaglia). Ed è quello che è toccato a Ingrid. Ma non è né l&#8217;unico, né il più grave nella barbarie colombiana: è solo il crimine che colpisce preferibilmente i ricchi. Per questo è sembrato stonato quel suo proclamarsi «soldato contro le Farc», nel giorno della sua liberazione all&#8217;aeroporto del Catam, con indosso la stessa tuta mimetica di quei reparti di contro-guerriglia che, con la scusa di «togliere l&#8217;acqua al pesce», si macchiano da decenni di episodi orribili contro i civili, compresi donne e bambini. Tra i cattivi ci sono anche coloro che sono considerati i nemici, interni ed esterni, di Uribe. Tra questi, i principali sono Chávez e la Córdoba. Nella famosa lettera alla madre, Ingrid esprimeva per loro «affetto e ammirazione», confessando quanto apprezzasse la generosità del presidente venezuelano e ringraziandolo «per interessarsi alla nostra causa, poco attraente, perché il dolore altrui, quando diventa una statistica, non interessa a nessuno». A liberazione avvenuta, secondo i giornali colombiani, l&#8217;unica dichiarazione rivolta a Chávez e anche a Correa è stata l&#8217;invito di «no meterse», non immischiarsi con la democrazia colombiana. Alcuni hanno parlato di ingratitudine. Altri di tradimento. Cosa pensi davvero ora Ingrid non è dato sapere.<br />
Dai caotici e straordinari primi giorni di libertà Bogotà, si è allontanata dal suo paese. Ne aveva sicuramente bisogno. A quanto pare, ha rifiutato un invito di César Gaviria, l&#8217;ex presidente liberale a candidarsi alle prossime elezioni presidenziali. C&#8217;è chi giura finirà a Parigi, in sede Unesco, o a New York, nel Palazzo di vetro. Se decidesse così, la si capirebbe. Ma la Colombia rimarrebbe ancora più sola e dimenticata. La democrazia» colombiana ha bisogno di gente come Ingrid. Con lo stesso spirito di chi ha lottato prima contro corruzione e perbenismo e poi resistito all&#8217;annichilimento nella selva. Ma senza tuta mimetica.</p>

	<p>www.ilmanifesto.it<br />
Guido Piccoli</p></div>

<a href="http://www.peaceobservatory.org/16172/ingrid-dei-miracoli-quasi-una-visita-di-stato-per-betancourt-che-arriva-oggi-in-italia">Weiterlesen</a>
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<link>http://www.peaceobservatory.org/16172/ingrid-dei-miracoli-quasi-una-visita-di-stato-per-betancourt-che-arriva-oggi-in-italia</link>
<pubDate>Wed, 03 Sep 2008 10:15:00 GMT</pubDate>
<dc:creator>lsd</dc:creator>
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